Nudismo Emprendedor Vol. 14 – Mis miedos

Soy David García, alias el nudista emprendedor.

Los miércoles este espacio se convierte en mi confesionario digital. Sin cura, sin absolución, solo verdad. Y hoy vengo a confesar algo que llevo meses documentando: mis miedos.

📅 Cada miércoles hay post.

⏰ ¿A qué hora? Cuando la vida me deja, no cuando el algoritmo quiere.

Los miedos que llevo documentados desde 2025

Cuando trabajé con Aitor identificamos tres miedos principales que me estaban saboteando:

  1. Miedo al rechazo (que mi contenido pase desapercibido o no guste)

  2. Miedo a no ser suficiente (síndrome del impostor)

  3. Miedo a la visibilidad (capaz de escribir un libro, incapaz de grabar un video)

Y descubrimos algo brutal: al mando de mi negocio estaba el niño herido, no el adulto.

 

Ese niño que aprendió a sobrevivir siendo invisible. Que se protegía escondiéndose. Que prefería pasar desapercibido antes que arriesgarse al rechazo.

Han pasado meses desde que los identificamos.

¿Han desaparecido?

Spoiler: No.

Miedo al rechazo 

También conocido como «qué pasa si a nadie le importa lo que digo». Cómo se manifestaba antes:

Me paralizaba crear contenido. Escribía posts y no los publicaba. Pasaba semanas dándole vueltas a un email sin enviarlo.

¿El motivo? Miedo a que mi contenido pasase desapercibido. A que nadie lo leyera. A que no gustase.

Spoiler: estaba todo en mi cabeza.

Cómo lo desactivé:

Empecé a desapegarme del resultado.

Me pregunto: ¿Qué es lo peor que puede pasar?

Respuesta: Que nadie lo lea.

¿Y qué? El mundo no se acaba. Yo sigo aquí. Mi valor no depende de los likes.

Cómo me afecta ahora:

Ha mejorado. Mucho.

Antes pensaba: «Tengo que conseguir X likes».
Ahora pienso: «Tengo que publicar X posts».

El foco cambió. Y eso me liberó.

Victorias concretas:

✅ Cumplo mi objetivo de enviar un email cada semana
✅ Posteo 3 veces por semana en LinkedIn
✅ Publiqué un manifiesto personal sin importarme el resultado

Lo que sigue costando:

Todavía hay posts que escribo y no publico. Todavía hay momentos donde dudo. Pero ahora me pillo antes.

Miedo a No ser suficiente 

También conocido como el síndrome del impostor. Cómo se manifiesta:

Este cabrón aparece cada vez que intento crear algo nuevo.

Ahora está más activo que nunca porque estoy construyendo las sesiones de superpoderes. Y aunque es literalmente mi don, el impostor me susurra:

«¿Quién eres tú para cobrar por esto?»
«¿Y si no funciona?»
«¿Y si descubren que no eres tan bueno como pareces?»

Lo contradictorio:

Soy capaz de ver los superpoderes de otras personas con una claridad brutal. Pero cuando se trata de los míos, me infravaloro.

Cómo me afecta:

  • Me tiendo a infravalorar cuando aparece
  • Dudo de mi pricing (¿debería cobrar menos?)
  • Me bloqueo antes de lanzar cosas nuevas
  • Entro en modo «investigación de mercado» para validar externamente lo que ya sé internamente

 

Cómo lo gestiono:

Trabajo mucho mi autoestima. Me recuerdo pequeñas y grandes victorias:

Escribí un libro que está ayudando a gente real
✅ He dado sesiones de superpoderes que han desbloqueado a personas
Testimonio de Rafa: «Me has sacado todo el jugo y todo el potencial»

Y me repito: Sí puedo. Ya lo he hecho antes.

La verdad incómoda:

Este miedo no ha mejorado tanto como el anterior. Sigue muy activo. Porque implica cambiar una versión de mí que ha aprendido a vivir cómodamente y me ha traído muchas alegrías.

Pero esa versión ya no me sirve. Y eso da miedo.

Miedo a la visibilidad

O «por qué puedo escribir un libro pero no grabar un video». La paradoja:

Fui capaz de:

  • Publicar un libro donde expongo mis heridas más profundas

  • Hacer presentaciones del libro en público
  • Ir a una cárcel a hablar delante de 200 personas

Pero no soy capaz de crear contenido en video.

Cómo se manifiesta:

Me hago pequeño frente a una cámara.
Siento que no tengo cosas interesantes que decir.
Pienso que mi voz no es bonita.
Incluso me llego a ver feo.

Lo absurdo:

Debería haberme desapegado de esto después de publicar el libro, hacer presentaciones, exponerme públicamente.

Pero no.

El video me sigue dando más miedo que cualquier otra cosa.

Por qué creo que pasa:

El libro tiene distancia. Las presentaciones son en vivo y luego se acaban.

Pero un video queda ahí. Para siempre. Juzgable. Repetible.

Y eso me aterroriza.

Victorias (pequeñas):

Estoy trabajando en ello y este año daré pasos adelante.

El niño herido al mando

Cómo sé cuándo está el niño al mando:

Me bloqueo.
Vuelvo a sentir ese «no soy suficiente».
Entro en fase invisibilidad para protegerme.
Pospongo cosas que sé que debería hacer.

Cómo me pillo:

Me pregunto: ¿Hacer esto es bueno para mí?

Si la respuesta es sí, voy haciendo.

Aunque dé miedo. Aunque sea incómodo.

Porque he aprendido algo: el éxito se esconde detrás del miedo.

Victorias concretas del adulto al mando:

✅ Lancé las sesiones de superpoderes (desoyendo al impostor)
✅ Subí el precio después de las primeras sesiones
✅ No tengo problemas en las llamadas de venta (me recuerdo: ayudar es vender)
✅ Publiqué el manifiesto nudista sin pedir permiso a nadie

La evolución 

Miedo que me afecta MENOS ahora: Miedo al rechazo (desapegarme del resultado fue la clave)

Miedo que sigue igual de fuerte: Síndrome del impostor (sobre todo con superpoderes, lo irónico)

Miedo que quiero vencer: Visibilidad en video (cuanto más consciente soy, más me bloqueo)

Lo que he aprendido: Los miedos no desaparecen. Pero puedes aprender a reconocerlos. A llamarlos por su nombre. A decidir si les das el mando o no.

A veces ganan ellos. A veces gano yo.

Pero ahora al menos sé con quién estoy peleando.

Por qué comparto esto

El primer motivo es porque creo que puede ayudarte.

Este post no es solo catarsis. 

Es también un mapa.

Porque lo que he descubierto trabajando con otras personas es que todos tenemos miedos similares disfrazados de formas diferentes.

Y casi siempre, detrás de esos miedos, hay un superpoder escondido.

  • El que tiene miedo a la visibilidad suele tener un don para conectar desde la autenticidad
  • El que tiene síndrome del impostor suele ser excepcionalmente bueno en lo que hace (por eso se exige tanto)
  • El que tiene miedo al rechazo suele tener una sensibilidad brutal para leer a los demás

En las sesiones de superpoderes hago exactamente esto: ayudarte a ver qué hay detrás de tus miedos. A identificar el patrón. A convertir la cicatriz en fortaleza.

Porque a veces solo necesitas a alguien que ya caminó ese camino para que te ayude a ver lo que desde dentro no puedes ver.

Moraleja nudista

Documentar tus miedos no los hace desaparecer.

Pero te da poder sobre ellos.

Porque cuando sabes que es el niño herido el que está hablando, puedes decirle:

«Gracias por protegerme. Pero ya no te necesito aquí. Ahora el adulto toma el mando.»

Y seguir adelante aunque te tiemble el pulso.

Este post no es para que me admires.
Es para que veas que todos llevamos miedos.
Y que puedes construir cosas increíbles incluso con ellos gritándote al oído.

Los míos siguen aquí.
Pero cada vez les hago menos caso.

P.D. Si tú también tienes miedos que te frenan, escríbelos. Dales nombre. Y luego decide si les das el mando o no.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir

También deberías leer...