Vol.6 Mis mandamientos para usar LinkedIn

Quién Soy y Por Qué Deberías Escucharme

Antes de que sigas leyendo, déjame presentarme sin filtros.

No soy un gurú de LinkedIn con 500K seguidores. No vendo cursos sobre «cómo hacer crecer tu red en 30 días». No tengo una agencia de marketing digital con 47 empleados.

Soy un rebelde digital que ha construido una red de conexiones reales, no números inflados. Alguien que ha aprendido a navegar LinkedIn sin perder la autenticidad en el proceso.

He cometido todos los errores que puedas imaginar en redes sociales. He enviado mensajes genéricos (y me he arrepentido), he seguido las «mejores prácticas» de expertos (y me ha salido el tiro por la culata), y he perdido tiempo scrolleando sin rumbo.

Pero también he conectado con personas increíbles, he generado oportunidades de negocio reales, y estoy construyendo una comunidad que me aporta valor profesional y personal cada día.

¿Mi credencial? Más de 10 años navegando en el mundo digital (me hago mayor), construyendo proyectos desde cero, y aprendiendo que las conexiones auténticas valen más que cualquier métrica vanidosa.

¿Por qué deberías escucharme? Porque lo que vas a leer no son teorías sacadas de un manual. Es lo que realmente funciona cuando decides ser humano en una red que premia la artificialidad. Y lo que hago cada día.

Por eso he decidido compartir contigo exactamente cómo uso LinkedIn. Sin filtros, sin postureo, sin seguir las reglas que dictan los supuestos expertos.

Esta mañana me he levantado inspirado… y cabreado a la vez.

Llevo meses viendo «gurús» y «expertos» vendiendo las mejores horas para publicar, la extensión perfecta de un post, qué hashtags usar, a quién etiquetar… Todo un arsenal de fórmulas mágicas que prometen el éxito en LinkedIn.

¿En serio? ¿Eso es conectar?

Esto no me resuena nada por dos motivos: primero, soy un rebelde por naturaleza; segundo, me parece muy poco (o nada) humano.

En las últimas semanas me he dado cuenta de que de eso va esto de conectar en LinkedIn y en cualquier red social: de ser humano en un mundo que cada vez parece más artificial.

Por eso he decidido compartir contigo exactamente cómo uso LinkedIn. Sin filtros, sin postureo, sin seguir las reglas que dictan los supuestos expertos.

 

Mi Sistema: 30 Minutos de Autenticidad Diaria

El Ritual del Cronómetro

Entro a LinkedIn con Clockify. Me doy solo 30 minutos para responder interacciones y comentar en publicaciones nuevas.

¿Mi filtro? Solo me detengo en publicaciones que me llaman la atención o donde creo que puedo aportar valor de verdad. Si alguna vez lo he hecho en una tuya, enhorabuena, has superado mi filtro personal.

Esta estrategia me permite hacer un filtro manual para asegurarme de que el contenido de mi feed sea de valor, no un mar infinito de contenido irrelevante.

¿Qué gano con esto? No perder tiempo scrolleando sin rumbo.

Los Dos Caminos para Invitar a Conectar

Cuando encuentro algo que realmente me llama la atención, se abren dos posibles caminos para que invite a conectar a esa persona:

  1. Tu contenido me vuela la cabeza: Entro a tu perfil para asegurarme de que no es casualidad y que compartes ese tipo de contenido de manera consistente e interesante.

  2. Intercambiamos comentarios valiosos: Si mantenemos un intercambio interesante de comentarios, directamente te invito a formar parte de mi red.

Cuando TÚ Me Invitas a Conectar

Aquí mi proceso es diferente. Voy a hacer un escáner completo de tu perfil para ver si algo de tu experiencia laboral o el contenido que publicas resuena conmigo.

Si me gusta lo que veo, pasarás a formar parte de mi red. Si no, serás un seguidor eterno hasta que demuestres que puedes dar el salto a conexión.

(Por cierto, si quieres saber cómo optimizar tu perfil para pasar este tipo de filtros, te recomiendo este pedazo de post que tiene Jorge Bosch en 👨‍💻👩‍💻 Cosas de Freelance)

 

Los Escenarios Reales de Conexión

Después de Conectar: Los Primeros Mensajes

Una vez que conectamos, tengo varios escenarios bien definidos:

Si te invité por tu contenido: Te envío un mensaje diciéndote qué me gustó específicamente y por qué. Me baso únicamente en que es algo que creo que a ti, como persona, te puede gustar recibir.

Si te invité por una interacción: Te comento lo que me pareció esa interacción y te admito directamente que te he agregado porque me gusta estar rodeado de conexiones que aportan valor real.

Si TÚ me invitas: Te escribo para preguntarte qué es lo que te ha llamado la atención de mi perfil. Me da curiosidad genuina conocer qué ha motivado tu invitación.

Las Conversaciones Privadas: Más Allá del Networking

En mensajes privados mantengo conversaciones profesionales reales. Te comento si veo algo que puedas mejorar en tu web o tu comunicación, si estás contento donde estás, si crees que estás bloqueado…

La variedad de cosas que podemos hablar es enorme, pero siempre desde la autenticidad.

¿Voy a venderte algo? No. Seguramente ni tenga un producto o servicio que encaje contigo y no te lo voy a tratar de colar con calzador porque no es para ti, y punto.

Mi conversación siempre funciona así:

  • Me intereso por cómo estás y cómo te va

  • Te dejo que te expreses libremente para contarme qué haces

  • Te cuento qué hago yo

  • Ya sabemos qué hace uno y qué hace el otro

A partir de ahí, ya veremos si hay posibilidad de colaboración, si te puedo recomendar a alguien que necesite lo que haces. Puede que no pase ni hoy ni la semana que viene, pero ya te tendré en la cabeza. (Así que cuanto más rara sea tu habilidad, mejor.)

 

Mi Estrategia de Contenido: Cero Postureo

El Contenido que Creo

Trato de crear contenido de valor desde mi experiencia personal, que sea entretenido y con un nivel de postureo absolutamente cero.

Los lunes empiezo la semana con el Diario de un rebelde digital, donde te cuento todo lo que me ha sucedido a nivel laboral durante la semana. Me parece una oportunidad perfecta de repasar desde un punto de vista positivo todo lo que me ha pasado y agradecer a la gente que ha compartido su tiempo y energía conmigo.

Los miércoles cuento historias desde Nudista Emprendedor, que es una apertura más emocional donde muestro con datos reales cosas que hago, y «Cosas que me hubiera gustado saber antes de emprender«, contenido mentorizador en el que te cuento experiencias que he vivido a lo largo de mi trayectoria profesional para que te ahorres repetir esos errores.

 

La Realidad del Sistema: Imperfecto pero Auténtico

¿Es Perfecto Mi Sistema?

No. Soy humano y me permito fallar.

¿Funciona al 100%?

Tampoco. Pero prefiero 10 conexiones reales que 1000 conexiones fantasma.

 

Reflexión Final: Tu Eliges Tu Camino

Esto no es una guía para que apliques paso a paso y te asegures X resultados. Tu ya tienes esta información en tus manos y puedes hacer con ella lo que quieras.

Puedes seguir las fórmulas de los expertos, con sus horarios perfectos y sus hashtags optimizados. O puedes elegir ser auténtico, conectar de verdad, y construir una red que realmente aporte valor a tu vida profesional.

Yo he elegido el segundo camino. ¿Y tú?

 


 

Si has llegado hasta aquí, significa que este contenido te ha resultado útil o al menos interesante. ¿Eres de los valientes? Si quieres te puedes atrever a intentar pasar el filtro para conectar en LinkedIn

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