Vol.12 La fauna laboral en España

Quién soy y por qué deberías escucharme

No soy un experto en recursos humanos con 20 años analizando mercados laborales.
No tengo un máster en gestión del talento.
No vendo cursos sobre cómo encontrar tu vocación en 30 días.

Llevo solo 2 años como freelance. Pero he sido casi todas las especies que vas a leer aquí.

Algunas por elección. Otras sin saberlo. Incluso alguna de ellas todavía me persigue un poco. Y quiero llegar a ser una de ellas.

Y precisamente por eso puedo escribir esto: no desde la teoría, sino desde haberlo vivido desde dentro. Desde haber estado en esas jaulas sin saber que eran jaulas.

Esta es la guía de campo que nadie me dio.

El Empleado por Cuenta Ajena

Hábitat natural: oficinas abiertas con música ambiente y máquina de café.

Trabaja a las horas que le dicen. Desde donde le dicen. Cobra lo que le ofrecen.

Y si quiere ganar más, el camino casi siempre el mismo: llamar a la puerta de la competencia, porque en casa el techo está pintado desde hace años y nadie tiene intención de subirlo.

Sin libertad de horarios. Sin libertad geográfica. Con una nómina que llega puntual y una pregunta que a veces no llega nunca: ¿esto es lo que quería?

Yo lo fui. Porque pensaba que era lo normal. Que estas eran las reglas del juego.

Spoiler: no era lo normal. Era lo cómodo.

Empleado en la Jaula de Oro

Hábitat natural: empresas con ticket restaurante, seguro médico y retreats anuales en Mallorca.

Este es el empleado por cuenta ajena, pero en versión premium y con bonus.

Sin libertad de horarios. Sin libertad geográfica. Y además: ejecutando la hoja de ruta que otros han diseñado para él.

La diferencia es el sueldo. Lo suficientemente bueno como para que el «por ahora» se convierta en «para siempre».

Conozco gente brillante atrapada aquí. Personas con talento real que llevan años construyendo los sueños de otro porque el salario no está mal y el plan de pensiones tampoco.

La jaula es cómoda. Y eso la hace mucho más difícil de ver.

¿Tú la ves?

Aquí te hago una confesión: yo esta etapa no la he vivido y, a veces, he sentido el impulso de querer vivirla.

El Funcionario

Hábitat natural: ventanillas con horario de atención al público de 9 a 14h (los martes también de 16 a 18h).

Tiene lo que muchos envidian: estabilidad de por vida. Imposible de echar. Con las espaldas más cubiertas del ecosistema.

Y aun así, algo se torció por el camino.

La burrocracia, la rutina y los años acumulados han convertido su seguridad en una trinchera desde la que lanzar quejas.

Su frase favorita: «Aquí siempre ha sido así.»  Su superpoder: frenar lo que podría moverse. Sus enemigos: la productividad y la innovación.

Aclaración: No todos los funcionarios son esta especie. Pero esta especie existe. Y probablemente hayas tenido uno delante en alguna ventanilla.

El Solopreneur (Agobiado)

Hábitat natural: cafeterías con buen wifi y cara de estar resolviendo algo urgente a las 11 de la mañana de un martes.

Aquí algo cambia. Este ya rompió las paredes: 

No tiene techo salarial. No tiene jefe que le marque el horario. Puede trabajar desde donde quiera.

Pero se lo autoimpone todo.

Las restricciones que antes venían de fuera, ahora vienen de dentro. Se convierte en su propio jefe más exigente. En su propio cuello de botella. En su propio freno.

Libre en teoría. Atrapado en la práctica.

Lo sé porque lo he vivido. Y lo sé porque es un patrón que veo repetido en muchos solopreneurs con los que trabajo o hablo.

La diferencia entre quedarse aquí y salir no es trabajar más duro. Es aprender a ver la jaula.

¿La estás viendo?

También me gusta llamarlo el NOT-SO-FREE-lance.

El Gurú

Hábitat natural: Instagram, fondos de librería de Ikea y webinars gratuitos que acaban en oferta de 997€.

El personaje más peligroso del ecosistema.

Vende fórmulas que aprendió de otro, que aprendió de otro. Su experiencia real es escasa. Su confianza, ilimitada. Te promete el método definitivo con buena luz y mejor copy.

Lo reconoces en cinco segundos.

El problema es que a veces tarda más en reconocerse uno mismo dentro de este arquetipo.

Debido a mis valores, estoy intentando hacer exactamente lo contrario: no vender fórmulas, no prometer métodos, no fingir que tengo respuestas que no tengo. Solo ayudar a las personas a ver lo que ya llevan dentro y no están usando.

No siempre es lo más vendedor. Pero es lo único con lo que puedo dormir tranquilo.

El Emprendedor con Superpoderes

Hábitat natural: donde le dé la gana. En mi caso donde haya sol y buen tiempo.

Este es diferente. No porque haya tenido más suerte ni más talento. Sino porque encontró la conexión entre su historia personal, sus talentos y el problema que resuelve a otros.

Trabaja desde su esencia. Sus horarios son suyos. Su geografía es suya. Y su techo lo pone él.

Pero lo que más me impacta de esta especie es lo siguiente: seguiría haciendo lo que hace aunque se jubilara. Porque no es un trabajo. Es lo que es.

No es un destino al que se llega de golpe. Es una dirección que se elige cada día.

Y lo sé porque llevo dos años eligiéndola. Conectando lo que he vivido con el problema que resuelvo a otros. Construyendo algo que, aunque mañana me tocara jubilarme, seguiría haciendo.

La moraleja (que me hubiera gustado saber antes)

Durante años creí que había dos opciones: trabajar para otros o ser autónomo.

Lo que nadie me contó es que puedes ser autónomo y seguir igual de atrapado. Solo que ahora la jaula la construyes tú, con tus propias manos, y además la decoras con plantas.

La pregunta no es ¿trabajo para mí o para otros?

La pregunta es: ¿estoy trabajando desde lo que soy, o desde lo que creo que se espera de mí?

Esa distinción lo cambia todo.

Reflexión final

Si te has visto en alguna de estas especies y algo se ha movido por dentro al leerlo, probablemente no es casualidad.

A mí me llevó 2 años de freelance, varios proyectos fallidos y bastante introspección entender en cuál estaba metido y por qué.

No tienes que tardar lo mismo.

Si quieres acelerar ese proceso, tengo un espacio para eso: las sesiones de superpoderes, donde ayudo a personas a ver lo que ya tienen y todavía no están usando.

Tú decides.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartir

También deberías leer...